Tras las fiestas de fin de año, los dos principales candidatos a la presidencia de Chile reactivarán sus campañas la noche del 3 por todos los canales de televisión, con vistas a la segunda vuelta electoral del próximo 17 de enero.
El empresario derechista Sebastián Piñera lidera las encuestas con 44 por ciento de los votos en primera vuelta, y el oficialista Eduardo Frei, con el 20,6 por ciento, intenta atraer para su causa el 20,1 por ciento de los votos que obtuvo en esa ocasión el candidato independiente Marco Enríquez-Ominami.
Ambos aspirantes continúan visitando las comunas donde registraron la menor votación a su favor, y el lunes 11 de enero se enfrentarán en el único debate televisivo programado antes de la segunda vuelta.
Además de ser apoyado por los cuatro partidos de la coalición gobernante (Democristiano, Socialista, Por
Piñera, por su parte, recibe la adhesión de los partidos derechistas Renovación Nacional y Unión Democrática Independiente, además del partido ChilePrimero.
En su primer mensaje televisivo tras el asueto de fin de año, el senador Frei aparecerá efectuando actividades de campaña, según indicó su jefe de comunicaciones Juan Carvajal.
También se repetirán fragmentos de sus discursos más recientes, para destacar su figura de ex Presidente, sus dotes de estadista, especialmente su experiencia y como "alguien que sabe lo que hay que hacer", añadió Carvajal.
El vocero aseguró que los próximos 12 días que faltan de campaña "saldrán a cazar los votos" de Marco Enríquez-Ominami.
Algunas de las intervenciones del senador demócratacristiano incluirán mensajes autocríticos por los errores cometidos por su coalición.
También se incluirán alusiones a la labor de la presidenta Michelle Bachelet, asegurando que Frei será continuador de esa tarea.
Por su parte, el resto de la campaña de Piñera estará cargada de mucho color y de un lenguaje dirigido al electorado de Marco Enríquez-Ominami, reforzando el concepto de la alternancia en el poder y del cambio, dijeron sus seguidores.
El candidato se mostrará rodeado de gente joven en distintos lugares del país, con el eslogan "Súmate".
Entre las promesas de campaña de Piñera está la creación de un millón de empleos, la entrega del bono en efecto efectivo a las familias pobres en marzo próximo y lograr un crecimiento del país del 6 por ciento anual.
Además, se incluirá una selección frases del candidato, como la de "siento que estoy preparado para servir a Chile", así como su imagen familiar. "La idea es presentar a Piñera y sus diferencias con Frei en los conceptos de cambio contra continuidad; futuro contra pasado, y unidad contra división", dijeron sus partidarios.
Los partidos de la coalición gobernante, en el poder desde 1990, enfrentan una profunda crisis moral tras su derrota en primera vuelta, lo que reducen las posibilidades de Frei de llegar a ser nuevamente el presidente de Chile.
La renuncia de los presidentes de los partidos Por
Enríquez-Ominami puso como condición para negociar su apoyo a Frei la renuncia de los máximos dirigentes de los cuatro partidos, por considerar que esos políticos habían perdido credibilidad y era necesario renovar la forma de hacer política en Chile.
Max Colodro, ex vocero de Enríquez-Ominami, dijo que en la primera vuelta del 13 de diciembre pasado "más de 70 por ciento de los chilenos" estaban por el cambio y en contra de la continuidad.
"Esa es una señal para el gobierno y una presidenta que se la jugó por la continuidad", añadió Colodro.
Según Colodro, la coalición gobernante "ha perdido la conexión con el sentido común de la gente".
El oficialismo "insiste en hablar de un Chile en blanco y negro, dividido por las lógicas de
De no ocurrir un cambio en la opinión pública en las próximas dos semanas, Piñera se perfila como el nuevo presidente de Chile, el primer derechista en los últimos 51 años, aunque ese sector político gobernó junto con la dictadura del general Augusto Pinochet entre 1973 y 1990.
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