La idea luce descabellada, pero Álvaro Leyva, precandidato a
En diálogo con El Espectador, Leyva esgrime los argumentos que lo llevan a revelar esa posibilidad y lanza pullas al Primer Mandatario, a Juan Manuel Santos, a Noemí Sanín, a Andrés Felipe Arias y al ministro Fabio Valencia Cossio, de quien dice: “No lo crié, pero le eché agüita”, y no ve como representante de la base conservadora.
¿Qué piensa del diálogo entre Fernando Araújo, presidente del conservatismo, y Juan Manuel Santos, buscando acuerdo para una alianza uribista?
Yo llamé al doctor Araújo y él me dijo que no había llegado a ningún acuerdo, que sólo recibió una visita en la que Juan Manuel Santos le manifestó la posibilidad de que el Partido Conservador vaya a una consulta interpartidista dentro del uribismo. Lo que digo es que el conservatismo tiene candidatos y una ruta trazada: escoger candidato en marzo.
Acuerdo condicionado a si pasa o no el referendo...
Hay una instancia por la que hay que pasar en caso de que haya referendo. Que se reúna el Congreso del Partido, que son más de 2.000 personas, para manifestar si acompañan o no otra reelección del presidente Uribe, o sea, si se entra o no en coalición. Eso tiene que ser aprobado por dos terceras partes del Congreso, lo cual es difícil, porque si se hace una consulta técnica a las bases conservadoras se reflejaría la voluntad del candidato propio.
¿Y si no hay referendo y Santos es candidato?
Lo único que tengo claro es que mientras no sea candidato no puede proponerle nada al Partido Conservador.
¿No es aburridor hacer campaña condicionada a si hay o no hay referendo y si Uribe es o no candidato?
Lo que se están buscando son reglas de juego y más ahora que ha sido el Presidente quien ha iniciado su proceso de candidatura violándolas, más concretamente a
¿Qué cree que va a pasar con el referendo en
Creo que existe capacidad de maniobra para cualquier cosa. El problema está en los tiempos y le escuché a una persona de muy alto calibre en Medellín, muy cercana al presidente Uribe, que se había conversado hace pocos días con alguien cercano a Palacio sobre la posibilidad de aplazar las elecciones si llega a ser necesario. Es una cosa novedosa y posible.
¿Se puede hacer?
Yo revisé si la fecha de la elección presidencial es norma constitucional o legal, y resulta que es norma legal, de tal modo que se podría estar ventilando esa idea en
¿Cuál sería el objetivo?
Es la única explicación de por qué el Presidente no manifestó su voluntad seis meses antes de la fecha señalada para la elección. Significa que los seis meses pueden contarse a partir de una fecha posterior. Con lo sucedido se pueden concluir una de dos cosas: o no está aspirando a una segunda reelección, que puede ser posible, o sí está aspirando, pero los seis meses no van a contar a partir del lunes pasado, sino de una fecha diferente y futura, porque se correrían las elecciones de Congreso y del Presidente de
Pero eso sí sería romper con garantías y reglas de juego…
No, porque ellos siempre dirán que la norma jurídica manda y sería un cambio estrictamente legal, ni siquiera constitucional. Sería a través del Congreso de
¿Atreverse a dar ese paso no implica un costo en el ámbito internacional?
Eso fue lo que trataron de hacer en Honduras y ya ven los resultados. Hay unos acuerdos internacionales, el más reciente el de
¿Y el Estado de opinión del que habla el Gobierno?
El Estado de opinión no existe en el derecho constitucional contemporáneo. He sido profesor y me he leído todo lo que está al alcance de mis manos y eso no existe. Existió cuando le dieron golpe a Laureano Gómez. Pero sea como sea, alargar las normas o recortarlas para ponerlas al tamaño de una sola persona no es bueno. En Brasil, Lula tiene el 80% a su favor y dijo no a otra reelección.
Pero dicen los re-reeleccionistas que las circunstancias de Colombia son distintas...
¿O sea que si pasado mañana se termina el problema de orden público, el Presidente renuncia?
¿Usted cree que el Presidente está inhabilitado?
Para mí aquí hay gato encerrado, por qué él no iba a firmar la convocatoria de unas sesiones extras para un referendo para mí, ni para Santos, ni para Vargas Lleras, ni para Noemí. Blanco es, gallina lo pone y con sal se come.
Pero a la hora de un aplazamiento, tratándose de una ley estatutaria, de todas maneras
Hay unos pronunciamientos que se llaman modulativos, que permiten a




.jpg)
