Entre sesiones, comisiones, votaciones, idas y venidas entre Santiago y Valparaíso, el diputado DC Jorge Burgos decanta los resultados del cónclave que convocó a
“Durante nueve años fui un diputado bastante activo, pero mi tarea fundamental era apoyar, desde el Congreso, al gobierno. Hoy tengo que reubicar mi norte, ser un opositor constructivo, no es llegar y hacerlo. Si a un año, todavía no nos acomodamos, encuentro toda la razón que se diga que no hay oposición. Decirlo hoy es injusto”.
-¿Qué sacó en limpio
-Esencialmente la ratificación del “afectio societatis”, un término muy jurídico, pero muy representativo, que significa el ánimo de pertenecer a una sociedad. Fue una muy buena oportunidad de reflejar nuestra decisión de estar orgullosos del pasado, en cuanto a la lucha contra la dictadura y la contribución a crear una forma de gobierno democrático reconocido en el mundo entero. También fue una oportunidad para hablar del futuro, con todos sus claros y oscuros que pueda tener.
-Ese ánimo de pertenecer a una sociedad ¿se perdió en algún momento entre la segunda vuelta y el cónclave?
-No temí que se haya perdido, pero obviamente fueron momentos difíciles. Ésta era una coalición acostumbrada a ganar todas las elecciones desde el fin de la dictadura. No fue fácil la derrota. Estábamos acostumbrados al éxito. Tuvimos escenarios más complejos que otras veces. Ya no nos enfrentamos contra la derecha ni contra la izquierda extraparlamentaria, que fue lo habitual, sino que surgió una candidatura desde la propia Concertación que hizo las cosas muy difíciles en la primera vuelta y no permitió que, en la segunda vuelta, juntáramos los votos que faltaban.
-¿El cónclave no es suficiente para aprender a ser oposición?
-No, aquí van a continuar los esfuerzos plurales e individuales, entendiendo por éstos últimos a los partidos, que todos tienen procesos de renovación de sus directivas. A fines de año todos tendrán nuevas conducciones y esos serán procesos de autocrítica y de miradas de futuro. No tengo ni una duda que será indispensable una nueva reunión, una vez que tengamos las directivas nuevas, que van a querer poner improntas novedosas, importantes, porque en parte, nuestra derrota no sólo tuvo que ver con una candidatura anexa, sino con ciertas formas y prácticas de hacer política que la gente repudió y con razón. Tenemos que poner un eje discursivo del Chile real que ayudamos a construir, que ya no se debate entre la dicotomía democracia y dictadura, sino que entre la de un país más inclusivo, centroizquierda Concertación versus uno menos inclusivo, la derecha; un país con más protección social, con un Estado más presente y regulador frente a uno menos regulador; distintas bajadas sobre temas medioambientales o relativos a la familia. Hay un menú de cosas que dan cuenta de que
-Cada ex Presidente puso un acento distinto. ¿Comparte el llamado de Aylwin a que sean una oposición propositiva?
-Absolutamente. En
-¿Y cómo se hace sin perder el norte de que son oposición? ¿La línea divisoria es muy tenue?
-No, pero hay que tener cuidado. No creo en los encuestadores que evalúan a la oposición y al gobierno a sólo un mes. Me parece injusto para Piñera y para la oposición. Una primera evaluación podrá hacerse realmente terminado el primer semestre. Hay un proceso de acomodo. Si uno dice: ¿La oposición no ha cometido errores este mes y medio? ¡No! A nosotros también nos va a costar el acomodo, no es fácil cambiarse de lado del mostrador.
-¿Y la crítica de Lagos que la derrota era evitable?
-Comparto eso, era evitable. Teníamos un candidato potente como era Eduardo Frei, que tuvo -ya que está de moda la palabra aunque no es muy elegante- los cojones de estar dispuesto a pesar de las dificultades. Eso en la vida y en la política tiene un valor notable y Frei lo tiene en su patrimonio. Mirando hacia atrás, todos -me incluyo- cometimos errores, probablemente el tipo de primarias que hicimos no ayudó en nada, aunque tengo algunas dudas de que si hubiéramos tenido unas primarias nacionales y amplias hubiéramos evitado esa tercera candidatura, ¡déjeme dudar!, pero no debimos haber dado el argumento que me presenté porque no me dejaron competir.
-¿No haber regalado ese argumento?
-Exactamente. Haber regalado el argumento. Una de las grandes fortalezas de Frei es que era un candidato que, teóricamente, aseguraba el voto de centro de
-Se vio a un Frei bastante intenso y crítico en el cónclave, casi como en campaña. ¿Busca liderar las huestes o llenar algún espacio en
-No haría una segunda lectura a las intencionalidades del senador Frei. Pienso que fue duro en algunos temas, pero hay justificación para serlo, en cosas que se ven en el horizonte en relación al manejo de la economía y de la gestión pública. Acertó en eso. Es una persona que dice las cosas directamente y eso es una virtud. Sinceramente, no creo que ninguna de las intervenciones, particularmente las de Lagos, Frei y Aylwin, puedan verse con la intencionalidad de buscar futuros liderazgos. En
-Frei habló de concentración del poder, de involución democrática y aseguró que
-Voy a empezar por lo último. En la apuesta de que
-Bachelet concentró su discurso en la reconstrucción y las personas. ¿Ése debe ser el norte de
-La prioridad de hoy y probablemente la del próximo año es la reconstrucción. Lo que pasó -no voy a repetir lo que siempre dice Piñera- fue un fenómeno de la naturaleza brutal para el cual nunca nadie está preparado y hay un desafío gigantesco como país. En todo caso, conjuntamente con ese desafío, se puede seguir teniendo sueños de futuro y en ese sentido Bachelet hace una buena simbiosis. Hoy la prioridad es reconstruir bien, pero sigue siendo esencial seguir construyendo una democracia más inclusiva. Por eso el llamado a tener cuidado con que detengamos los procesos de protección social.
-Quienes marcaron la pauta del cónclave fueron los ex mandatarios. ¿Qué pasó con la renovación política de
-Me parece muy legítima la pregunta. Lo que pasa es que entregarles a nuestros ex mandatarios las pocas intervenciones predefinidas fue una buena decisión, porque ellos forman parte de lo mejor que ha tenido y tiene
-La nueva generación de
-Sí, pero creo que es posible pedirles más.
-En la segunda vuelta casi se toman el poder por asalto, en el buen sentido de la palabra…
-La segunda vuelta la perdimos todos, las viejas, las intermedias y las nuevas generaciones, fue una derrota para todos. Viene un proceso de acomodo y de renovación, que probablemente va a tener dificultades políticas y algunas más complejas, de índole privada, sobre las cuales no me pronunciaré. Pero la renovación es un proceso que llegó para quedarse.
-Si bien se entiende el objetivo de que los ex presidentes orienten el camino, ¿no fue una fórmula para neutralizar intenciones de ocupar el cónclave para liderazgos personales?
-No lo veo así. Fue una instancia para aportar su mirada a
-En este “afectio societatis” del que me habló, ¿no hay dudas en
-No. Sinceramente no he encontrado a nadie que ponga en duda nuestra alianza, no sólo electoral sino que política, con




.jpg)
