Según el organismo -integrado por 35 partidos y movimientos políticos de 25 países del continente- "este arresto constituye un acto que busca intimidar e imponer silencio a quienes combaten con ideas democráticas la fuerza bruta del régimen chavista".
Por su parte, el grupo 400 -integrado por diplomáticos, académicos y diversas personalidades del acontecer venezolano- repudió y rechazó "la detención ilegal y arbitraria de Oswaldo Álvarez Paz, miembro de esta organización". Señala que Álvarez Paz "es una nueva víctima de los desafueros que se cometen en nuestro país y pasa a engrosar las cifras de presos políticos del régimen".
También el ex candidato presidencial y líder del partido Un Nuevo Tiempo, Manuel Rosales, se pronunció desde su exilio en Perú sobre la detención del dirigente político.
Aseguró que "los repartidores de violencia y desesperanza han dado un paso más en la cruenta persecución que los hará notables en este tramo de la triste historia de nuestro país. En Venezuela no hay libertad de expresión. Los poderes del Estado se utilizan para criminalizar la política".



.jpg)
