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CUBA. Pese al acoso, la cuarta marcha por el séptimo aniversario de la «Primavera Negra» no terminó en agresiones.

Editor Noticiero DC |

A diferencia del pasado miércoles, cuando fueron arrastradas y obligadas a subir a autobuses por una turba de seguidores del Gobierno cubano, las Damas de Blanco pudieron culminar ayer su cuarta marcha de protesta por el aniversario de la «Primavera Negra» de 2003, que recuerda la ola represiva que dejó 75 presos de conciencia, de los cuales 52 siguen detenidos.

Aun así, continuaron las agresiones verbales de los simpatizantes del régimen castrista contra este grupo de mujeres que reúne a las esposas y familiares de disidentes presos, y suma cada vez nuevos seguidores a las «jornadas», que culminarán este domingo. Ayer, se estimó que desfilaron más de 50 personas, pues a las Damas se sumaron otras que llegaron de provincias como Santiago y gente a su paso.

Dolorida todavía por los golpes  que le propinaron en los «actos de repudio» de anteayer,  Reyna Luisa Tamayo, madre del opositor Orlando Zapata, quien falleció el mes pasado tras una huelga de hambre de 85 días, participó nuevamente en la marcha y comentó a LA RAZÓN que la turba a favor del oficialismo las ofendió y empujó, pero no logró interrumpir su recorrido de más de dos horas.

«Nos gritaron ‘puercas’ y palabras obscenas. Están tan asfixiados con esto que hacemos que no encuentran otra manera de pararnos, ya lo de ellos es agredirnos», dijo acerca de la represión que sufrieron el miércoles. 

La caminata, de unos cuatro kilómetros por el centro de La Habana, partió desde la iglesia de La Merced, donde celebraron la misa por Zapata y la salud del disidente Guillermo Fariñas, en huelga de hambre hace tres semanas, y llegó hasta la casa de Laura Pollán, portavoz de las mujeres.

Fue a la salida del templo cuando, una vez más, defensores del Gobierno las acosaron durante el trayecto, ante las miradas curiosas de los turistas. «Se cumplen siete años del encarcelamiento injusto de nuestros familiares, es el día de los prisioneros de conciencia», dijo Pollán antes del recorrido.

«Viva la Revolución», «Viva Fidel», gritaban los oficialistas para contrarrestar las expresiones de «libertad» y «Orlando vive» que provenían de las Damas de Blanco. Al terminar la procesión, un cordón policial estaba frente a la casa de Pollán. Aunque hubo empujones, las mujeres no fueron agredidas por la turba. 

«Las autoridades cubanas deben frenar la represión a los disidentes y dejar de acosar a aquellos que sólo están pidiendo justicia y ejerciendo su libertad de expresión», manifestó ayer Kerrie Howard, vicepresidenta de Amnistía Internacional para América, desde su sede de Londres.

Desde el comienzo de su campaña, las Damas de Blanco han sido víctimas de amenazas y de prácticas intimidatorias por agentes cubanos, denunció. El 15 de marzo, agentes del Gobierno visitaron la casa de Soledad Riva para tratar de disuadirla de participar en los eventos organizados por el grupo, indicó AI. Estos agentes le advirtieron de que si iba, correría el riesgo de ser golpeada y no volvería a ver a sus hijos que viven en el extranjero.

Mientras tanto, más de 20.000 personas han firmado el manifiesto denominado «Orlando Zapata Tamayo. Yo acuso al Gobierno cubano» a través de los blogs «orlandozapatatamayo.blogspot.com» y «firmasjamaylibertad.com/ozt». El texto, que exige la liberación de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos, ha sido suscrito por personajes públicos españoles e iberoamericanos.