CUBA. «La dictadura de Castro no se merece ni una víctima, ni una lágrima más»
«Es el libro que he podido escribir, no el que hubiera deseado», aseguró ayer el disidente Alejandro González Raga durante la multitudinaria presentación de su libro «Pasión, prisión y destierro (memorias de un prisionero político cubano)», publicado por
Tanto los disidentes como la presidenta de
Tras su detención en la oleada represiva de la que esta semana se cumplen siete años, Alejandro González Raga (Camagüey, 1958) fue condenado a catorce años de prisión. Los delitos, ejercer el periodismo independiente en
Durante ese lustro, Raga descartó la huelga de hambre: «Es un desgaste inútil, la prueba es que dejaron morir a Orlando Tamayo», relata en una entrevista con ABC. Comerciante y autodidacta por compromiso, teme que «aunque traten ahora de sostenerlo», al final «Coco» Fariñas termine muriendo «porque sólo con suero no hay quien viva». Como la mayoría de la disidencia, le anima a dejar el ayuno, le parece «una locura» que haya opositores dispuestos a tomar el testigo si muere y le entristece que se llegue a ese punto «para llamar la atención del mundo sin hallar respuesta en la intensidad que se debiera». Tal es su oposición a ese método que cree que «la dictadura de Fidel Castro no se merece ni una víctima más, ni una lágrima más de nuestras mujeres».
En Madrid, el 6 de abril
Después de su destierro a España en un avión del Gobierno de Rodríguez Zapatero, su vida en Madrid «es la normal de un parado» que recibe ayuda de
Alejandro González Raga se declaró luego «sorprendido» por la «cantidad y calidad» de quienes le arroparon ayer en




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