Desde que se posesionó como gobernador del Táchira, hace más de un año, César Pérez Vivas no ha recibido la primera llamada del presidente Hugo Chávez y no es casualidad.
Este abogado con más de 20 años de trayectoria política como miembro y dirigente del partido social cristiano Copei se ha convertido en uno de los más fuertes opositores del mandatario venezolano, quien lo ha tildado de paramilitar y lo ha responsabilizado del asesinato de un estudiante durante una protesta universitaria.
En entrevista exclusiva con Colprensa, realizada en la residencia de gobernadores, desde donde despacha ante la imposibilidad de hacerlo en la sede de gobierno, Pérez Vivas habla de la situación fronteriza, de la crisis energética que vive hoy su país y de cómo la oposición planea derrotar a Chávez en el 2012.
Su antecesor era una de las personas de más confianza del presidente Chávez. ¿Qué cambió en el Táchira para que lo eligieran a usted?
Hubo varias razones: el desastroso gobierno que desarrolló en la región el capitán Blanco
¿Qué lo distancia del presidente?
Básicamente su modelo de sociedad, el concepto de estado y de economía que él pretende desarrollar. Me distancia su origen, su forma de hacer política. Yo estoy formado en una escuela democrática, donde los principios del humanismo orientan la acción política. Él viene de una escuela profundamente autoritaria, de una idea mesiánica del poder que se ha alimentado en la escuela marxista y que trata de impulsar un proyecto inspirado en los valores del comunismo que ya fracasó con la caída del muro de Berlín y de
¿Se puede gobernar en Venezuela sin ser chavista?
El hecho de no ser chavista significa un entorpecimiento muy grande para la gestión. En una sociedad democrática es normal que el presidente sea de un partido y al alcalde de otro, pero aquí eso es un pecado. Chávez todavía está anclado en aquel concepto de Luis XIV, "El estado soy yo". Por eso a él le resulta tremendamente incómodo que a los gobernadores los elija el pueblo, y si además son de una postura política distinta a la suya, peor aún. Él no es capaz de sentarse en una mesa a debatir con nosotros porque el orgullo lo mata. Tenemos un año de ejercer responsabilidades y nunca ha tenido la cortesía de hacer una llamada telefónica. Nosotros no tenemos acceso a una serie de proyectos y de programas con el poder central porque desconocen la existencia de mi gobierno. Apenas nos pasan el presupuesto que manda
Las restricciones en la venta de gasolina y en el suministro de energía, ¿son acciones que buscan afectar su gobierno?
Efectivamente hay un componente político en la restricción en la venta de combustible. Pero también es el resultado del fracaso de un modelo de manejo de la industria petrolera venezolana. El populismo de Chávez no le permite admitir que aquí esos productos cuestan y que su procesamiento tiene un costo, a pesar de ser un país petrolero. El presidente Chávez desmanteló nuestra industria petrolera por razones políticas con el famoso paro del 2002. Nosotros no estamos produciendo todo el combustible que necesitamos, estamos importando gasolina y obviamente eso genera déficit en el mercado interno. Pero el problema fundamental está en la comercialización, está en el empeño del presidente de engañar a la población diciéndole que el combustible es regalado porque somos un país petrolero, cuando ni siquiera cubrimos los costos de producción.
Se ha dicho que la oposición busca ganar la mayoría en
Eso es terrorismo político del presidente para disuadir a los electores y lograr que no voten las fórmulas alternativas. Él quiere presentarse ante nuestro pueblo como que es la garantía de la paz cuando es un hombre violento por naturaleza. Aquí no va a haber ninguna guerra civil, aquí vamos a elegir diputados y vamos a ganar un buen espacio en el parlamento y lo vamos a derrotar políticamente. Es un chantaje que los venezolanos no le vamos a permitir. Nuestro único instrumento para garantizar el cambio político es el voto.
¿Cómo se defiende de las acusaciones de paramilitar que le llegan desde el gobierno?
Como el presidente y sus colaboradores son abiertamente partidarios y promotores de la guerrilla colombiana, entonces en la lógica con la cual se mueven creen que los que nos oponemos a ellos estamos en el otro bando. Es una manera de justificar su conducta y de lavarse la cara frente al país diciendo que los opositores todos somos paramilitares. No es solo contra mí, todos los que en Venezuela se expresan en términos críticos frente al gobierno son tildados de paramilitares.
¿La presencia guerrillera ha aumentado en la frontera con el aval de Chávez?
No tengo ninguna duda. Aquí están instalados todos los grupos armados que en Colombia están siendo combatidos por la política de seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe. En la medida en que él avanza desalojando a los grupos guerrilleros y paramilitares de los centros vitales de Colombia, ellos tratan de esconderse aquí, y aquí como no hay una política de seguridad para combatirlos, encuentran unos nichos perfectos. Los guerrilleros tienen todo el amparo del gobierno.
¿Ha aumentado el secuestro y la extorsión en el Táchira?
En los últimos años del gobierno del presidente Chávez se ha disparado el tema. Aquí nos secuestra y nos extorsiona el hampa común, los paramilitares, los elenos, los de
¿Se hace más grave el tema con
Con la excusa de que algunas armas no tenían registro el Gobierno se llevó todas las armas que tienen que ver con el tema de orden público. Esto es un problema de sentido común, porque la solución no es desarmar a la policía sino facilitar que ordene sus asuntos administrativos si hubiere lugar a ellos. Las armas que la policía del Táchira ha manejado son las mismas que recibimos del gobernador que estaba aquí antes. Entonces, ¿por qué cuando él estaba en el gobierno no había ninguna ilegalidad y cuando llegué yo, ahora si la hay?
Se nota que es una decisión política destinada a limitar la operación de
¿Cómo ha afectado el bloqueo comercial al Táchira?
Muy fuertemente. Nuestra integración siempre ha sido con Colombia, que es nuestro vecino natural. Cuando el presidente Chávez, en su sueño de impulsar desde Venezuela un gobierno dirigido por las Farc en Colombia, implora esa relación, comete una atrocidad política y un contrasentido histórico. Nosotros hemos construido una infraestructura y una tradición económica a partir de esa relación. Con la política de exclusión de Venezuela de
¿Cree que este año van a cambiar las cosas en la frontera?
Puede que la realidad lo obligue a hacer cambios. Puede que él se percate de que más allá de su política, los tachirenses seguimos viviendo y que Colombia sigue existiendo. Debe darse cuenta de que con su política no va a lograr que Timochenko se instale en el Palacio de Nariño. Y que allí no va a poder tener un interlocutor como tiene a Evo Morales o a Rafael Correa de muchachos de mandado de su gobierno. Él tendrá que entenderse con quien Colombia elija. Y si no cambia su postura, Venezuela lo cambiará a él.
¿No teme que Chávez sabotee la feria industrial de San Sebastián que se realizará a finales de este mes?
Obviamente que ya hemos tenido problemas. Aquí acaba de haber una feria de construcción que se vio afectada por el bloqueo. Seguramente que esa conducta de no facilitar el intercambio, de convertir la aduana en un muro y las alcabalas en un impedimento para que la gente vaya y venga nos va a afectar. Pero nosotros tenemos que empinarnos sobre esa dificultad y sacar adelante nuestros eventos. Tenemos que hacerlo a pesar de la obstrucción y a pesar de la política del poder central venezolano.
¿Qué proyectos binacionales podrán sacarse adelante mientras esté Chávez en el poder?
Los proyectos siguen siendo necesarios y viables, sobre todo los que tienen que ver con infraestructura para el desarrollo: vías, servicios, electricidad, gas, todos siguen siendo una necesidad. Pero mientras tengamos esta postura del presidente Chávez frente a Colombia, esos proyectos van a estar congelados. Yo le he planteado al gobernador Villamizar que trabajemos más allá del problema Caracas-Bogotá y espero poder hacerlo en estos años que tenemos por delante.
Pero ¿qué se puede hacer sin el aval de Chávez?
Lo que nos queda es trabajar en la fase de proyectos, porque hay muchas ideas que aún necesitan ser convertidas en proyectos concretos. Hay que ganar tiempo a pesar de esta situación, porque los países y los pueblos van a seguir existiendo a pesar de nosotros los políticos. Nosotros somos accidentes en la vida de los pueblos. Chávez es un accidente en Venezuela por mucho que el quiera perpetuarse en el poder. Lo que nos queda es hacer un esfuerzo por adelantar cosas para que cuando la situación mejore podamos pasar a la fase de ejecución.
¿Qué opinión le merece el último decreto del gobierno de ponerle hora de cierre a los centros comerciales?
Es otra locura más. Eso es pensar que el frío está en las cobijas y es castigar más a una población que de por sí ya está muy castigada. En Venezuela los centros comerciales se han convertido en los centros de la sociabilidad, donde la gente puede ir a estar seguro un rato, porque allí encuentran más seguridad que en la calle. Entonces ahora el presidente a las 6:00 de la tarde los manda a que se vayan para su casa con la excusa de que va a ahorrar energía, cuando él es el responsable de esta crisis energética, porque durante 10 años se ha dedicado a una agenda política, a una agenda de control de poder y no se ha dedicado a planificar un país ni a llevar adelante proyectos que venían de hace 20 y 30 años.
¿Cómo cuales?
Aquí en el Táchira, por ejemplo, tenemos congelado hace más de una década el proyecto hidroeléctrico de Los Andes, con una segunda presa, la de
A usted lo involucraron en el reciente asesinato de un estudiante durante una marcha universitaria. ¿En qué va esa investigación?
Hay dos personas presas. Pero creo que la investigación no ha llegado a los verdaderos autores intelectuales, a los que precisamente promueven esa polarización política con el objetivo de disuadir a los sectores -en este caso a los estudiantes- para que no expresen sus puntos de vista sobre los problemas del país. Ese crimen es un típico ejemplo de los daños de la polarización. Un vocero de la barbarie roja como yo los llamo, convocó por la televisión regional a sus partidarios para darle una lección a los sifrinos. Y la lección fue el crimen de ese estudiante. Esa es parte del daño tremendo que le produce a nuestra sociedad el afán de polarización. No hay un acto democrático que tenga como respuesta un acto del gobierno que le haga contrapeso.
¿Cuál ha sido la situación más difícil que ha tenido que sortear desde la gobernación?
Han sido tantas… La obsesión y la polarización política es lo más delicado. La falta de tolerancia es un obstáculo grande porque frente a la arbitrariedad política es muy difícil razonar.
¿Y la gran mentira que se ha dicho de usted en el chavismo?
Son muchas. Todos los días inventan una nueva, pero quizás la más grave es que soy paramilitar.
¿Cuánto tiempo le queda a Chávez en el poder?
Tengo la convicción de que el gobierno del presidente Chávez termina en el 2012 cuando acaba su periodo constitucional. Nosotros los venezolanos vamos a derrotar su modelo comunista castrista y el autoritarismo que encarna a través de los votos en diciembre de 2012.




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