El Congreso Nacional dejará que sean los nuevos diputados los que decidan si aprueban o no la amnistía para delitos políticos y comunes conexos porque es un proyecto que tiene que ser socializado agresivamente ya que hay mucha oposición en la sociedad.
Así lo decidió la junta directiva del Congreso Nacional y los jefes de bancada de los partidos políticos tras varias reuniones con sectores de la sociedad civil y consejos de juristas que les hicieron ver que no podrán perdonar violaciones a los derechos humanos como el asesinato de manifestantes.
Los líderes de varios grupos organizados de la sociedad plantearon la necesidad de que se siga concertando el tema haciendo una consulta más ampliada y prometieron convencer al presidente electo, Porfirio Lobo Sosa, que es el que más considera necesaria la amnistía, para que desista de este proyecto.
Además propusieron que primero se cree una Comisión de
El jefe de la bancada del Partido Liberal, Marco Antonio Andino, dijo que acordaron darle “más tiempo a la socialización de este decreto, y los representantes de la sociedad civil expusieron una serie de argumentos por los cuales no están de acuerdo que se apruebe ahora y nosotros hemos aceptado esos argumentos”.
Andino reveló que no es cierto que toda la comunidad internacional está pidiendo la amnistía, ya que los únicos que han hablado con Lobo Sosa al respecto son el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli; y el de Costa Rica, Oscar Arias.
Agregó que “seguramente le tocará al otro Congreso aprobarla porque habrá que socializarla muy fuerte para lograr que sea aprobada por los sectores sociales del país, que están opuestos y cerrados para que no haya amnistía”.
Por su lado, el diputado del Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH), Ramón Velásquez Názar, señaló que el decreto es rechazado porque se perdonan delitos muy graves como atentar contra la forma de gobierno y traición a la patria.
Por tal motivo “hemos contemplado la necesidad de discutirlo más en días posteriores, pues hay muchos argumentos, entre ellos que esta amnistía no tendría ningún efecto internacional posterior a quienes se beneficien de ella, pero de todas maneras a ese nivel hay algunas denuncias de violación a los derechos humanos que es imposible perdonar”, explicó Velásquez Názar.
Dijo que será el nuevo Congreso el que tome la decisión porque ya no hay tiempo para presentar el decreto, conformar la comisión de dictamen, socializar el proyecto de dictamen, presentarlo al Congreso, discutirlo y aprobarlo.
El diputado Erick Rodríguez manifestó que lo más lógico es que este tema lo discuta el próximo Congreso porque “la mayoría de los diputados actuales participaron en el golpe de Estado y no pueden perdonarse solos y hay que aprovechar que la mayoría de los diputados del próximo Congreso no estuvieron en esta legislatura”.
La única posibilidad de que este Congreso discuta el tema es que un diputado a título personal presente el proyecto utilizando su libre iniciativa de ley, considerando que en el Partido Nacional hay interés en el tema para poder reinsertar al país en la comunidad internacional y descongelar algunos préstamos y donaciones, cuyos desembolsos quedaron suspendidos desde el día que derrocaron al presidente Manuel Zelaya Rosales.
Protesta
Mientras se desarrollaba la sesión de ayer un grupo de la resistencia popular protestó en los bajos del Palacio Legislativo pidiendo que no haya amnistía al tiempo que gritaban en coro: “Asesinos, asesinos, asesinos”.




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