Los principales aspirantes a la presidencia de Costa Rica intensificaron esta semana sus actividades proselitistas con miras a las elecciones generales que se celebrarán en este país centroamericano el 7 de febrero, después de las fiestas de navidad y fin de año.
Con la vuelta a la normalidad, luego de una tregua de dos semanas declarada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), los principales contendientes pisan el acelerador con todos los recursos a su alcance, para atraer más adeptos a sus filas.
Desde comienzos del año nuevo, la política volvió a las calles de Costa Rica, con apariciones de los candidatos y el retorno de una agresiva campaña electoral con ataques y contraataques a través de los medios de comunicación.
La candidata del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), de orientación socialdemócrata, Laura Chinchilla, incrementó su presencia en los medios de comunicación y se dispone a afinar sus estrategias para el llamado "Dia D", el 7 de febrero, cuando se realizarán los comicios en el país.
Chinchilla, una politóloga de 53 años de edad, se presenta como una mujer "firme y honesta", ofrece luchar contra la inseguridad ciudadana y la delincuencia, el tema más usado por todos los partidos políticos con posibilidades de alcanzar una victoria electoral.
Las encuestas otorgan ventaja a la candidata oficialista, aunque algunos sondeos no descartan la posibilidad de que el país tenga que acudir a una segunda vuelta electoral, como ocurrió por primera vez en la historia del país en el año 2002.
El líder del Movimiento Libertario, Otto Guevara, a quien sus adversarios consideran de centro-derecha, aparece como un partido emergente y es la sorpresa en las encuestas de opinión. La popularidad de Guevara, joven abogado, viene creciendo en los sondeos y aunque se encuentra a unos 20 puntos de Chinchilla, se muestra convencido de que será el ganador de los comicios.
Con su eslogan de "Cambio Ya", sus promesas de aplicar "mano dura" a la delincuencia, mejorar sistemas de salud y educación, y un ataque sin piedad a Chinchilla y al gobierno de la administración de Oscar Arias, el número dos en los sondeos acrecentó su agresiva campaña en los medios de comunicación y su presencia desde comienzos de año.
El Partido Acción Ciudadana (PAC), de tendencia centrista cuyo candidato es Ottón Solís, quien ya participó sin éxito en dos contiendas electorales, también afina su estrategia de cara a los comicios que se realizarán dentro de un mes en Costa Rica.
Además de la presencia en medios de comunicación, Solís, cuya bandera desde que abandonó hace una década las filas del partido Liberación Nacional para fundar el PAC ha sido la de promover una nueva ética y luchar contra la corrupción, proseguirá con sus denominados "encuentros ciudadanos".
Se trata de una estrategia destinada a lograr contacto directo con el electorado a través de giras, reuniones, enlaces por Internet y hasta presentaciones en autobuses y servicios de transporte público.
Un cuarto candidato que aspira a obtener un importante caudal electoral es Luis Fishman, ex ministro de Seguridad Pública y uno de los bastiones del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), que durante cuatro décadas disputó el poder al PLN.
Denuncias de graves hechos de presunta corrupción, que salpican a sus principales líderes, ambos ex presidentes de
Sin embargo, Fishman se propone revitalizar a su agrupación resaltando las conquistas sociales que implantó durante los períodos en que gobernó en Costa Rica.
Otros candidatos a quienes las encuestas sitúan muy atrás en la preferencia del electorado a nivel nacional también están pisando el acelerador al acercarse el día de las elecciones.
El domingo 7 de febrero, unos 2,8millones de electores estarán habilitados para elegir en Costa Rica a un nuevo presidente de




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