
Por primera vez durante mi período parlamentario soy de la "oposición”. En primer lugar, debemos felicitar al nuevo Presidente porque en democracia se ganó su liderazgo y, de paso, significó el término de la actual Concertación. Sí, la Concertación Uno ha finalizado su ciclo y lo digo responsablemente, porque al menos en mi caso ya no me considero integrante de ella ni seguiré sus lineamientos. Seré positivo a la hora de respaldar con mi voto en el Congreso aquellas iniciativas legales que sean convenientes para el país, pero también cumpliré mi rol fiscalizador con la misma seriedad y fortaleza como lo realicé con mis propios gobiernos.
No negaré la sal y el agua, pero seré especialmente duro cuando se adopten directrices que no sean adecuadas para los ciudadanos, esperando no aparezcan los "pillines" que siempre andan por ahí, en todo gobierno. Desde la Democracia Cristiana, donde soy diputado y consejero nacional, haré todo lo viable para fundar una Concertación Dos, que recoja el sentir ciudadano y elimine definitivamente los vicios de la anterior, y lo digo con autoridad, porque en mi distrito Frei obtuvo tanto en primera como en segunda vuelta la segunda más alta votación, superando por más de 15 puntos a Sebastián Piñera.
Nadie puede dudar de mi lealtad, pues además en las primarias también fuimos claves en la designación de nuestro candidato, alcanzando la mayor votación para él. Por lo tanto, afirmo que no estoy disponible para seguir en el actual conglomerado y que desde ayer busco la creación de un nuevo referente, en el cual los actuales dirigentes no tienen cabida. La Concertación Uno ha terminado, aplausos para sus dirigentes con un galvano de recuerdo y reconocimiento a sus conductores y... para la casa. La Concertación Dos comienza a nacer, ahí estaremos siendo oposición constructiva, pero ojo, oposición también crítica y con base en la ciudadanía y sus intereses. Fin a las oligarquías en la política y fin al binominal. El proyecto de ley que instaure un nuevo sistema de elección tiene mi voto asegurado. Viva la Concertación Dos.