Los sobrevivientes de las cárceles secretas de la dictadura y los familiares de detenidos desaparecidos y ejecutados se quedaron sin aliento ayer. A una semana de la segunda vuelta presidencial, que podría marcar el regreso de muchos partidarios del general Augusto Pinochet a
Por primera vez los chilenos podrán conocer los detalles de la persecución de que fueron objeto 28 mil víctimas, entre muertos y torturados, que registran los dos informes oficiales sobre la represión entre 1973 y
El frontis del recinto -de más de 14 mil metros cuadrados en tres pisos y que demandó una inversión de más de 20 millones de dólares- está enmallado en cobre y su fachada es transparente. Está rodeado de una Plaza de
En otra de las galerías se encuentra el reloj del general Carlos Prats, jefe del ejército hasta 19 días antes del Golpe de Estado que intentó detener, lo que provocó su asesinato junto a su esposa en Buenos Aires. Decenas de caballitos de mar tallados en hueso, única imagen que veían los presos del campo de concentración de Puchuncaví, así como pequeñas muñequitas que las presas tejían y cosían para sus hijos desde su cárcel secreta en Pirque, fueron rescatados por sus familiares y desde ayer se exhiben en vitrinas en el Museo. Un lugar especial fue destinado para los testimonios audiovisuales de unos pocos sobrevivientes de las cárceles secretas.
Bachelet inauguró el Museo escoltada por los tres ex presidentes de
La inauguración fue precedida de una polémica en la que la derecha cuestionó la instalación del Museo por mostrar sólo una parte de lo ocurrido. Bachelet será uno de los catorce directores del Museo, acompañada por un grupo de personalidades, entre ellas, Arturo Fontaine, influyente director del Centro de Estudios Públicos (CEP), el más importante de la centroderecha. Fontaine salió en defensa del Museo al explicar que su objetivo es "conservar la memoria de lo ocurrido en Chile".




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