La vicepresidenta del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), doctora Rafaela Alburquerque, dijo este martes que va el acuerdo electoral con el Partido de
Señaló que está “casi listo” el pacto entre el PRSC y el PLD para acudir juntos a las elecciones congresuales y municipales del 2010.
Declaró que en el proceso de negociación con el PLD se han presentado algunos inconvenientes en Baoruco y Santiago que espera sean resueltos en los próximos días.
Reiteró que el apoyo de los reformistas es fundamental para las aspiraciones del PLD de mantener mayoría en el Senado y
Lila Alburquerque, diputada por San Pedro de Macorís, explicó que el retraso en la firma del acuerdo con el PRSC se debió a que el presidente de esa organización, ingeniero Carlos Morales Troncoso, pidió a presidente Leonel Fernández y al PLD hasta el cursante mes de noviembre para dar oportunidad a reactivar la militancia reformista.
Sostuvo que se ha logrado ese propósito y los reformistas están girados a la calle y del cuatro por ciento que obtuvieron en las pasadas elecciones, hoy se encuentran en un 15.
Carretera
La doctora Alburqueque denunció que el abandono y mal estado de la carretera que comunica a Los Llanos con San Pedro de Macorís.
Aseveró que de nada han valido las protestas y las diligencias, porque Obras Públicas, según ella, tiene oídos sordos.
“Será porque creen que dejando que eso se caiga a pedazos me están haciendo daño a mí”, expresó.
ESPAÑA. Conferencia de Mariano Rajoy en el XII Congreso Nacional de la Empresa Familiar
Quiero que mis primeras palabras sean para trasmitirles mi más cordial enhorabuena. Mis felicitaciones más sinceras por estar aquí, dado que ello significa que sus empresas siguen vivas, generando riqueza y empleo. En unos tiempos como estos que corren, subsistir es ya una victoria. Y por esta victoria contra la crisis les doy a todos ustedes mi enhorabuena y mis felicitaciones.
Otros, por desgracia, no lo han conseguido. Más de cien mil empresas han desaparecido y ciento ochenta y cinco mil autónomos han cesado en su actividad desde la última vez que nos vimos, en su decimoprimer Congreso el pasado año en Madrid.
A las felicitaciones por la supervivencia debo añadir el agradecimiento. Como ciudadano expreso el respeto por todos aquellos emprendedores que en circunstancias muy difíciles, quizás las más difíciles de las últimas décadas, son capaces de seguir luchando por sacar sus empresas adelante, de adaptarse a las nuevas realidades y de mantener abierta la esperanza hacia el futuro.
Los auténticos empresarios españoles, los que emprenden, los que generan riqueza y empleo, no están acostumbrados a recibir reconocimiento por su labor. Por eso he querido, en mi nombre y en lo que represento, saldar esta deuda aquí y ahora.
Estamos en Zaragoza, cerca de Figueruelas. La pasada semana trece personas, reunidas en una ciudad del Estado de Michigan llamada Detroit, decidieron no desgajar de la empresa matriz la firma Opel. Nada que alegar. Pero creo que es más que probable que ninguna de esas personas sepa dónde esta Figueruelas, ni Zaragoza, ni conozca la factoría aquí instalada, ni haya visto nunca a ninguno de sus directivos, técnicos ni trabajadores, ni conozca su angustia ante el porvenir, ni su miedo a perder el puesto de trabajo.
Esa es la diferencia con las Empresas Familiares. No es cuestión de ponernos ahora a catalogar al mundo empresarial; para un dirigente político, como es mi caso, cualquier empresa que contribuya al desarrollo económico de España, merece reconocimiento. Pero permítanme decirles que en este Congreso me siento especialmente cómodo. Aquí se respira una distinta vinculación con las empresas y con quien trabajan en ellas; aquí se ve una historia continuada de ilusiones, esfuerzos personales, trabajo perseverante por conservar un proyecto, que un día fue un sueño individual, y hoy se mantiene como un eslabón más hacia el futuro.
Es fácil aquí sentir la cercanía de la vida empresarial. Los apellidos son sagas orgullosas de serlo y de perpetuarse; las personas que se agrupan en el Instituto de
Por eso tengo que agradecerles que, una vez más, me hayan invitado a compartir con ustedes esta jornada. Gracias a Simón Pedro Barceló por sus afectuosas palabras de presentación que sólo puedo corresponder comprometiéndome a acudir a estos Congresos cada vez que ustedes lo soliciten. Soy ya un clásico de este tipo de encuentros, dado que es la quinta vez, tras los celebrados en Tenerife, Valencia, Palma de Mallorca y el del pasado año en Madrid, en que formo parte de estas reuniones. Créanme cuando les digo que es una satisfacción y, por qué no decirlo también, un orgullo personal ser ya un invitado habitual entre ustedes.
Y dado que estamos de reconocimientos, debo también agradecerles el lugar donde han ubicado mi intervención; participar a continuación de una mesa redonda de jóvenes innovadores y emprendedores de éxito, que vislumbran y señalan el futuro, y antes de una personalidad internacional como la de Javier Solana, que culmina ahora una vida política intensamente volcada al servicio público, es un detalle por su parte que no puedo dejar de valorar.
Hace unos días, releyendo mis intervenciones en anteriores encuentros, me daba cuenta de que iba a ser imposible no caer en reiteraciones. Para aquellos que afirman que nuestra crisis era imprevisible, que nadie podía imaginar una debacle como la que se está produciendo, bastaría con mostrarles lo que ante ustedes dije en anteriores ocasiones: los riesgos de un crecimiento desequilibrado, los altos niveles de endeudamiento familiar y empresarial, la baja competitividad de nuestra economía en un mercado cada vez más globalizado, lo inasumible de un déficit exterior tan profundo, la necesidad de afrontar un conjunto de reformas estructurales, etc.
Recordarán que por mis afirmaciones de entonces, tanto en este como en otros foros, se me calificó como “profeta de la catástrofe”, “apocalíptico” y “antipatriota”. Creía entonces, como creo ahora, que mi obligación y mi responsabilidad era advertir que, por el camino que íbamos, nos alejábamos de la senda de un crecimiento sostenido y estable. Y sin un crecimiento sostenido y estable es imposible asegurar nuestra expansión económica, nuestros niveles de desarrollo social y la convergencia real con los países más avanzados de Europa.
En más de una ocasión me he creído afectado por el síndrome de Casandra, como saben, condenada por los dioses a vaticinar el futuro, pero sin que nadie le hiciera caso. No teman; les liberaré de más vaticinios, pero me reafirmaré en la necesidad de efectuar un correcto diagnóstico de la situación y de afrontar las necesarias reformas que dicho diagnóstico exija.
Si tomamos como referente el tiempo transcurrido desde su anterior Congreso hasta hoy- un año aproximadamente- el escenario no puede ser más desalentador: una caída de la actividad económica cercana al 4%; un millón y medio de puestos de trabajo destruidos; cien mil empresas desaparecidas; una tasa de paro que duplica la media de
Porque, por malo que fueran los datos -que lo son- si el Gobierno asumiera la realidad y aceptara el diagnóstico que desde los más diversos sectores e instituciones se le plantea, cabría la esperanza de una reacción positiva. Los últimos pasos, concretados en los Presupuestos Generales del Estado y la subida de impuestos, me obligan a decirles que he perdido ya toda esperanza de una rectificación por parte del Gobierno del señor Rodríguez Zapatero.
Como saben, desde el mismo día del debate de Investidura, en abril del pasado año, le he ofrecido al Presidente del Gobierno, una y otra vez, un amplio acuerdo que nos permitiera afrontar conjuntamente la salida de la crisis. Se ha aceptado nuestro apoyo en las normas de reestructuración del sector financiero y mantenemos conversaciones sobre posibles acuerdos en materia educativa y de energía, pero el Gobierno no ha creído conveniente un acuerdo global, que hubiera generado una mayor confianza, tanto dentro como fuera de nuestro país. Créanme si les digo que por sentido de la responsabilidad mantenemos abierta nuestra oferta, pero, a día de hoy, no veo posibilidades reales de que el Gobierno modifique su posición.
Esta es la situación. O, mejor dicho, una parte de la misma; porque durante este tiempo, también se han producido hechos positivos que ayudarán al relanzamiento de nuestra economía, una vez que ésta salga del actual escenario. Me refiero a las actuaciones que las empresas están adoptando para afrontar la crisis y prepararse para el momento del fin de la misma: adaptación a las nuevas circunstancias del mercado, desendeudamiento, contención de gastos, búsqueda de mercados internacionales, etc.
El problema estriba en que no sabemos cuánto tendrá que pasar hasta que salgamos de la crisis. Hay quien ha confundido unos datos menos malos con una mejoría; así, por ejemplo, desde el Gobierno se nos dice que estamos mejorando porque los datos del paro registrado por el INEM en el mes de octubre (recuerden, noventa y nueve mil parados más que en septiembre) representan la mitad con respecto al mismo mes del año anterior. Claro que olvidan que éstos hay que añadirlos a los anteriores. Y así con todo: es evidente que los momentos álgidos de la crisis -medida ésta en caída de la actividad y destrucción de empleo- han quedado atrás, pero si bien el año próximo el comportamiento del PIB será menos malo que el de éste, será una caída sobre caída. Y, en cualquier caso, es una frivolidad afirmar que estamos mejorando, cuando las propias previsiones del Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado estiman que en 2010 se destruirán más de trescientos mil empleos netos en términos de Contabilidad Nacional.
Afirmaciones como esta suenan a sarcasmo en los oídos de aquellos que pierden su empleo, de los que incrementan las listas del paro, de los autónomos que se ven obligados a cesar en su actividad y de los empresarios que no tiene más remedio que cerrar sus empresas.
He dicho que los momentos más críticos han pasado y creo que en esto convendrán ustedes conmigo. Cuando nos veíamos en Madrid hace un año, existía una sensación de pánico ante la posibilidad de un crack en el sector financiero; a estas alturas se puede aseverar que eso no va a producirse. Todavía quedan entidades financieras que van a pasar dificultades y algunas se verán obligadas a fusionarse o a desaparecer, pero se ha disipado buena parte de la desconfianza que se adueñó de los mercados financieros. Por otro lado, si uno de los problemas más importantes que tiene la economía española es su altísimo nivel de endeudamiento, no es menos cierto que la tasa de ahorro de los hogares españoles es ya de un 24%, cuando hace dos años estábamos en el 11%. Sin duda que en esto ha influido la desconfianza en el futuro inmediato, pero el hecho es que somos menos dependientes del ahorro exterior para asegurar nuestras inversiones.
También ha mejorado la tasa de cobertura de nuestro sector exterior; el déficit en este campo, que llegó a estar por encima del 10% del PIB, se situará el año próximo en el entorno del 5%, dato todavía preocupante, pero mucho más asumible. Es verdad que esta mejora relativa no se debe a que se haya incrementado el volumen nuestras exportaciones, sino al descenso brusco de las importaciones, pero la realidad es que este desequilibrio se está corrigiendo.
Ahora bien, si no se realizan reformas estructurales profundas, si no se afronta con extremado rigor el déficit de nuestras cuentas públicas, si no se ponen las bases para una urgente mejora de la competitividad general de la economía española, corremos el grave riesgo de entrar en una fase de bajo crecimiento incapaz de generar empleo y de frenar el incremento del paro.
Y, en ese sentido, las empresas pueden hacer todo tipo de esfuerzos, y deben seguir haciéndolos, pero si las Administraciones Públicas se convierten en un pozo sin fondo de atracción del dinero, ya sea vía incremento de impuestos, ya sea demandando créditos a las instituciones financieras para cubrir su déficit, el estancamiento de la economía española será prolongado.
Piensen, a estos efectos, que en estos momentos el Sector Público acapara toda la escasa financiación nueva de nuestra economía. En lo que llevamos de año, el crédito a las empresas ha caído en tres mil millones de euros con respecto al año anterior y el crédito a las familias en cuatro mil quinientos millones de euros, mientras que el conjunto de las Administraciones Públicas se ha financiado por un importe de noventa y dos mil millones. Es la expresión más clara del creding out, en que el sector público compite con el sector privado para conseguir créditos y puede acabar expulsando a este último del mercado crediticio.
Si hiciéramos una encuesta entre los empresarios españoles y les pidiésemos que identificasen sus principales problemas en estos momentos, es seguro que en sus respuestas aparecerían los impagados y las enormes dificultades para conseguir crédito. Pues bien, si la política fiscal y presupuestaria en lugar de contribuir a solucionar el problema del crédito para las empresas y las familias lo empeora, estaremos caminando en el sentido opuesto al necesario.
Otro tanto podríamos decir de la subida de impuestos. Cuando la demanda interna está cayendo a unos ritmos desconocidos hasta ahora, subir los impuestos es el peor de los remedios. Subir los impuestos significa menos consumo, menos inversión y, por ende, más paro.
El Gobierno parece olvidar que el hundimiento de los ingresos fiscales –un 36% menos en dos años- no se debe a que se hayan modificado los tipos, sino al brusco descenso de la actividad económica, con la consiguiente reducción de la recaudación fiscal que grava el consumo, la renta de las familias y los beneficios de las empresas.
Y además, estas subidas de impuestos, incluso dando por buenas las previsiones de ingresos formuladas por el Gobierno en los Presupuestos Generales del Estado, no supondrán mejorar el déficit público más allá de un punto del PIB, que supone algo menos del 15% del déficit previsto.
En fin, señoras y señores, amigas y amigos, una más de las improvisaciones a las que tan acostumbrados nos tiene el Presidente del Gobierno. Pero dejemos, aunque sólo sea por un momento, tranquilo al Gobierno y a su Presidente, para tratar de exponer fórmulas alternativas.
Muchas veces me preguntan: “señor Rajoy, ¿y usted qué haría?”. Pues les diré: lo primero, ser previsible. Fíjense que el Gobierno no me acusa ahora de catastrofista o antipatriota, sino de ser previsible. Es más, de ser “muy previsible”, como me imputó en el Debate de Presupuestos
Previsible es lo contrario de la improvisación, de los bandazos, de hoy bajar los impuestos para mañana subirlos, de apostar un día por
Lo segundo, poner orden en las cuentas públicas. En las circunstancias actuales, en esta situación de emergencia fiscal en la que nos encontramos, es preciso iniciar un proceso de amplio consenso político, social y territorial para poner orden en las cuentas públicas. Un consenso en el que se defina, de forma realista, cuánto vamos a poder recaudar en los próximos años, cuánto hay que ir disminuyendo la deuda pública y qué reducción del déficit es necesaria, año a año, para hacerlo.
Elaborado este escenario a medio plazo, el conjunto de las Administraciones Públicas tendrán que redefinir sus parámetros de gasto para hacerlos compatibles con las reducciones fijadas previamente, tanto del déficit como de la deuda.
Ese ejercicio de austeridad supondrá precisar qué servicios y prestaciones públicas necesitan mantenerse a toda costa. No tendríamos gran dificultad en ponernos de acuerdo sobre esta materia: Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Administración de Justicia, Seguridad… La financiación debe recibirla el que tenga las competencias, ya sea Administración Central, Comunidad Autónoma o Ayuntamiento.
Todo esto hace imprescindible, insisto, un gran acuerdo nacional entre las fuerzas políticas y con todas las Comunidades Autónomas. Lo hemos ofrecido ya varias veces en el Congreso de los Diputados, pero el Gobierno no ha tenido a bien ni en dar por recibida la propuesta.
Y tercero, si estamos todos de acuerdo en la necesidad de incrementar los niveles de competitividad de la economía española, sería conveniente dejar de marear la perdiz y ponerse a ello.
El Gobierno parece haber descubierto ahora –con algún retraso, por cierto- que algunos sectores de
A mi juicio, el camino se recorre al revés. Los poderes públicos deben contribuir a la creación de un marco de actuación favorable a la actividad económica. Remover los obstáculos al desarrollo y propiciar un entorno favorable a los emprendedores, a los que se arriesgan, a los innovadores. Los poderes públicos, en suma, deben crear las mejores condiciones para el desarrollo empresarial. Cuando eso ocurre, las empresas surgen, los proyectos aparecen, y los países prosperan.
Son los emprendedores quienes, en un marco de condiciones favorables, asumiendo riesgos, intuyen en cada momento cuáles son los sectores capaces de generar riqueza y empleo.
Y, en este orden de cosas, si estamos de acuerdo –y creo que lo estamos- en la importancia de la competitividad para la recuperación y el desarrollo futuro de la economía, el papel de los poderes públicos debe ser la promoción del mejor escenario de competitividad.
En las actuales circunstancias españolas eso exige, en mi opinión, profundas reformas estructurales que podríamos resumir en los siguientes puntos:
Reforma del sistema educativo. Es imposible pensar en una sólida recuperación de futuro si seguimos arrastrando el fracaso escolar más alto de
Reforma fiscal. La reforma fiscal que planteamos no busca incentivar la demanda por talonario, como los famosos 400 euros, sino apoyar la inversión empresarial. Por ello, es necesaria una rebaja real del tipo del impuesto de sociedades. Esta rebaja ha de complementarse con nuevas medidas de regularización de balances, un tratamiento fiscal más adecuado de la morosidad, nuevas tablas de amortización, etcétera.
Reforma del mercado de trabajo. España es el país que más empleo destruye en las fases recesivas del ciclo económico. La evolución del mercado de trabajo muestra que es necesaria su reforma. Es imprescindible abordar cuestiones como la dualidad, la formación profesional, la eficiencia en la cobertura de vacantes y la negociación colectiva. Mejor con consenso, pero la falta del mismo –en su caso- no puede eximir a un Gobierno de sus responsabilidades.
Reformas institucionales. Se debe modernizar el marco institucional en el que se mueve la actividad empresarial. La justicia tiene que funcionar, porque el coste económico de la “no-Justicia” es una grave desventaja competitiva de cara a la recuperación. Específicamente, se han de establecer normas claras y aplicables para los problemas de morosidad, derecho concursal, seguridad jurídica de los contratos, etcétera.
Reforma del sistema energético. La energía es otro elemento esencial de competitividad. Necesitamos seguridad eficiencia y sostenibilidad energéticas. Esto exige un debate en serio sobre el futuro del sector y sobre las fuentes de energía. Y, en segundo lugar, seriedad en la aplicación de las reformas que sea preciso implementar.
Reforma de las Administraciones Públicas. La competitividad de
Fortalecimiento de la unidad de mercado. Las barreras artificiales y en muchas ocasiones caprichosas que crea la proliferación de normas y regulaciones autonómicas no pueden ser un freno a la recuperación económica. Tenemos que conciliar el reconocimiento de la diversidad con las necesidades de eficiencia que a todos nos afectan.
En síntesis, esta sería una propuesta alternativa a la que está desarrollando el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero. Nos acusan, una y otra vez, de no presentar nuestro programa, de limitarnos a un “no” sistemático y de infundir pesimismo entre la población. No deja de ser curioso que aquellos que nos acusan de estas prácticas veten nuestras propuestas en el Parlamento -como ha ocurrido hace unos días en
En fin, señoras y señores, amigas y amigos. Sobre estos puntos, y todos aquellos que tengan ustedes por oportuno plantear, podemos seguir hablando a continuación. Hasta ahora, he tratado de presentarles un panorama y un catálogo de reformas inspirado en el realismo. Mi percepción trata de huir tanto del optimismo infundado como del pesimismo derrotista. No creo en las virtudes del pesimismo, ni soy yo mismo pesimista. Pero, desde luego, tampoco forjo mis planteamientos desde un voluntarismo alejado de la realidad, plagado de sueños ilusorios.
Eso sí, soy de los que cree que, partiendo de la realidad, y por dura que ésta sea, siempre es posible convertir los retos en oportunidades y las oportunidades en éxitos.
Nada más y muchas gracias.
CUBA. La SIP exige la "liberación incondicional" de los periodistas encarcelados en Cuba
También condenó "el arresto y violenta golpiza perpetrada recientemente por agentes policiales" contra la cubana Yoani Sánchez, autora del blog "Generación Y" y "un grupo de blogueros independientes en plena vía pública".
En este sentido, la resolución de
Asimismo, condena "el recrudecimiento del control gubernamental sobre Internet y el bloqueo deliberado de sitios digitales que difunden información e ideas discordantes con la visión de los medios locales".
La 65 Asamblea de
La canciller alemana, Angela Merkel, defendió hoy la reforma fiscal aprobada por su nuevo gobierno como medida para luchar contra la crisis y crear riqueza, durante el discurso inaugural ante
La nueva coalición formada por conservadores de
"Por eso vamos a impulsarlo (al crecimiento) una vez más en 2011 con recortes de impuestos", dijo al tiempo que descartó categóricamente aplicar medidas de ahorro para combatir el endeudamiento histórico que sufre el país.
"También utilizaremos ese impulso para llevar a cabo transformaciones estructurales a largo plazo en el sistema impositivo", prometió. En el acuerdo de la coalición queda escrito que la reforma debería llegar "posiblemente" en 2011, y de cualquier modo a partir de 2010.
La coalición alemana de gobierno aprobó ayer una rebaja impositiva, que prevé recortes por un volumen de 8.500 millones de euros al año a partir de 2011.
Esa medida, que beneficiará a familias, empresas, herederos y hoteleros es en realidad el tercer paquete de estímulo que se implementa en el país para hacer frente a la crisis económica y financiera.
En ese sentido, la jefa del gobierno alemán enfatizó que el primer objetivo de la nueva legislatura es superar las consecuencias de la crisis financiera y económica.
Finalmente y respecto a la reestructuración de la automotriz alemana, Merkel recalcó que tanto el gobierno de Berlín como los de los cuatro estados federados en los que se ubican las plantas de Opel están dispuestos a colaborar.
Pero dejó claro que es la matriz estadounidense, General Motors (GM) y no los contribuyentes alemanes, "la que deberá asumir las cargas más fuertes derivadas de ese proceso".
Ante la posibilidad de que el matrimonio entre personas del mismo sexo se apruebe en
El diputado local del Partido Acción Nacional (PAN) Sergio Israel Eguren Cornejo manifestó que para tal fin se reformarían el Código Civil y el Código de Procedimientos Civiles, modificaciones que, dijo, ya estudia la fracción de su partido.
Con esta propuesta, además de impedir que las parejas del mismo sexo adopten un niño, también buscan que el proceso de adopción se simplifique y se reduzca a tan sólo seis meses el tiempo para la realización de los trámites.
En entrevista, indicó que la iniciativa que plantea el Partido de
Y es que aseguró que actualmente existe la normatividad necesaria para que una persona pueda heredar a otra sus bienes, así como también para que cualquier pareja obtenga seguros de vida.
Además, señaló que ya gozan de las garantías que les ofrece la figura de concubinato, incluida en
Con las reformas al Código Civil y el Código de Procedimientos Civiles que promoverá el PAN en
“Actualmente, si quisieran adoptar (homosexuales o lesbianas) y si fueran inteligentes, podrían hacerlo con la figura del concubinato”, dijo Sergio Israel Eguren Cornejo.
Luego, agregó que la mayoría de las personas con preferencias sexuales a gente de su mismo sexo prefieren no hacer pública su unión. “Es una medida populista para un grupo pequeño de personas”.
Manifestó que en lo que respecta a
“Son muy pobres los resultados que se han obtenido de esta ley, apenas 500, la mayoría de ellos son heterosexuales”, dijo.
Informó que el blindaje para que los homosexuales y lesbianas puedan adoptar a menores de edad aún no ha sido discutido con los otros grupos parlamentarios, pero aseguró que la bancada del Partido Acción Nacional en
CHILE. Concertación confía en pronta y expedita votación de proyecto de Presupuesto 2010
Una tramitación “normal” para tener definitivamente aprobado esta semana el proyecto de ley de Presupuesto de
“Del análisis que ha habido del presupuesto en el Congreso, surge la certeza que no debiéramos tener dificultades en las votaciones que tendrán lugar esta semana, tanto en
Latorre consideró que no procede “poner en tela de juicio la aprobación del presupuesto en materia de educación, en la medida que eso significa dejar sin recursos a los profesores de Chile. En consecuencia, como mecanismo de presión pareciera estar descartado”.
En esta línea, el presidente del Partido Socialista, Camilo Escalona, expresó su convicción de que la partida de 2010 para educación se tiene que aprobar. “Sería un castigo no solamente para los estudiantes sino también para los propios profesores dejar a la educación sin recursos. Llegaríamos a un episodio que nadie desea (...) Si se rechaza la partida 16, correspondiente a Educación, significa que el Estado el próximo año no pude gastar ni un cinco en educación”.
El dirigente afirmó que el paro de los docentes “ya se agotó” y que espera que los dirigentes asuman que no es posible seguir “estirando la cuerda”. Sobre todo, agregó, porque hay cosas que se pueden hacer en el espíritu de la reparación si se tiene la voluntad. Al respecto, mencionó que está sobre la mesa la solución al tema del bono SAE y hay disposición a avanzar en lo que se refiere a una propuesta de mejoramiento remuneracional vinculándolo más calidad.
VENEZUELA. Chávez sube el tono con Colombia al llamar a «prepararse para la guerra»
Los dos principales pasos de la frontera de dos mil kilómetros que comparten Venezuela y Colombia amanecieron ayer en calma. El flujo de ciudadanos y mercancías fue otra vez fluido. Pero apenas unas horas antes, el domingo, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, había pedido al país «prepararse para la guerra». Una guerra con Colombia, debido a la amenaza que según Chávez representa el reciente acuerdo militar entre Bogotá y Washington.
Tanto la frontera de Paraguachón, en el occidental estado de Zulia, como la del eje Ureña-Cúcuta, en Táchira, al suroeste, estaban ayer tranquilas. Más que la pasada semana, cuando Venezuela cerró el tránsito de mercancías y el intercambio comercial entre ambos países volvió a verse mermado.
El domingo, Chávez acusó de nuevo a Estados Unidos de tratar de invadir Venezuela y así frenar la revolución bolivariana, que él mismo lidera desde hace un decenio. Ante la amenaza de Chávez, Colombia anunció horas después que llevará las amenazas de Caracas a
Las críticas de la oposición venezolana -a las que Chávez se anticipó el mismo domingo calificándola de apátrida y pitiyanqui- no se hicieron esperar. Acusan al presidente venezolano de tratar de contrarrestar una aguda caída de su popularidad -del 60% de apoyo al 30% a lo largo de este año, como apuntó el líder del democristiano partido Primero Justicia, Julio Borges- apelando a la carta del patriotismo. Chávez se enfrenta a crecientes protestas por la inseguridad, el racionamiento de la luz y el agua, y una fuerte inflación, que se prevé alcanzará el 30% a final de año.
Protestas de los gobernadores
Mientras, el gobernador de Táchira, César Pérez Vivas, férreo opositor al Gobierno, exigió al presidente rectificar y afirmó que el pueblo fronterizo «no será carne de cañón en una guerra contra un pueblo hermano». «Táchira ha sufrido con el colapso del comercio binacional, que se estima caerá este año en un 35%, luego de alcanzar un monto récord de 7.300 millones de dólares (casi 5.000 millones de euros) en el 2008. Las importaciones colombianas han venido sustituyéndose con compras desde Argentina.
Los analistas temen que Chávez aproveche la oportunidad para destituir al gobernador tachirense y también a otro de los opositores, el gobernador zuliano, Pablo Pérez. En este sentido interpretan las palabras de la vicepresidenta de
El presidente nacional del PAN, César Nava Vázquez, designó a Hugo Alfredo Sánchez Camargo como nuevo secretario de Fortalecimiento Interno del partido, en sustitución de Javier Rodarte de
El nombramiento del ahora ex coordinador de giras presidenciales en
El líder blanquiazul recordó que Sánchez Camargo, originario de Yucatán, se desempeñó anteriormente como director de Organización del CEN del Partido Acción Nacional (PAN), así como subsecretario de Gobierno de esa entidad.
Respecto de la designación del nuevo secretario general de Asuntos Electorales, el diputado explicó que será puesto a consideración del CEN en su próxima sesión de diciembre.
En otro tema, indicó que
"Nos parece insustituible que en 2010 las universidades públicas cuenten con los recursos suficientes para el cumplimiento de su misión", anotó, tras reiterar la necesidad de que se canalice el capital necesario y adicional al enviado originalmente en el proyecto presupuestal para este rubro.
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