El diputado socialcristiano Rodolfo Sotomayor presentó a la corriente legislativa el Proyecto de ley que crea las casas cantonales de la juventud en los ochenta y un municipios del país, las cuales serán financiadas tanto del presupuesto de cada municipalidad, como de los recursos provenientes del Consejo de la Persona Joven.
El objetivo del Expediente N.º 17.859 es crear una red de espacios que vengan a solventar el déficit de infraestructura para que los jóvenes puedan participar en actividades deportivas, culturales, de bien social, artísticas, ecológicas entre otras.
La nueva Ley permitirá a las municipalidades ceder un bien inmueble al Comité Cantonal de la persona joven, ya sea para el uso o la construcción de la Casa de la Juventud. El Comité coordinará, a su vez, de acuerdo a sus propias necesidades, las diferentes actividades programadas para los jóvenes de la comunidad respectiva.
“Las Casas de la Juventud se convertirán en espacios para el esparcimiento, el encuentro, la promoción y la atención integral de los jóvenes, mediante la implementación de asesorías especializadas y los programas que permitan abordar de manera interdisciplinaria las necesidades de los jóvenes en temas como el empleo, la salud, la drogadicción, las conductas alimentarias, la sexualidad, las relaciones sociales y familiares, el desarrollo personal, el manejo de situaciones, la orientación vocacional, el ambiente, la asesoría legal, los temas prácticos y de interés de los jóvenes”, afirmó el proponente Rodolfo Sotomayor.
Resalta el proyecto de ley que para coordinar los programas y las asesorías, cada comité cantonal de la persona joven podrá suscribir, por medio de la municipalidad respectiva, los acuerdos o los convenios con las instituciones, tanto públicas como privadas, con el fin de recibir el aporte de los profesionales de las diferentes instituciones, así como de los estudiantes avanzados.
Estos podrán aprovechar los distintos programas y las asesorías para desarrollar las prácticas profesionales, los trabajos comunales o voluntariados, en calidad de agentes de incidencia en sus comunidades.
El diputado Sotomayor Aguilar señaló que para fortalecer la legislación existente, esta iniciativa adiciona algunas disposiciones a la Ley general de la persona joven, N.º 8261; siendo el objetivo principal de este proyecto el dotar de un espacio a los jóvenes de cada cantón para el disfrute, el esparcimiento y el desarrollo integral; todo lo anterior con el fin de hacer cumplir, de manera efectiva, los derechos de las personas jóvenes contemplados en esta Ley.
Agregó que “la legislación en materia de juventud debe evolucionar al ritmo de la sociedad contemporánea; por ello, los legisladores deben atender las inquietudes actuales de este grupo social“
MOTIVOS PARA LA PRESENTACIÓN DE LA LEY DE CASAS CANTONALES
En el año 2002 fue aprobada, por parte de la Asamblea Legislativa, la Ley general de la persona joven, N.º 8261. Esta fue concebida con el objeto de fortalecer de manera integral la legislación hasta ese entonces existente en materia de juventud, rezagada con respecto a España, Chile y Alemania, países referentes en legislación y políticas públicas dirigidas al desarrollo integral de la población joven.
Esta Ley brindó a nuestro país un marco jurídico innovador que aborda las garantías, los derechos y los deberes de los jóvenes desde un enfoque actual e integrador. Asimismo, fortalece la estructura organizativa de la juventud costarricense al constituir el Consejo Nacional de la Política Pública de la Persona Joven, la Red Nacional Consultiva de Personas Jóvenes y los comités cantonales de la persona joven, con el fin de lograr una mayor participación y protagonismo de los jóvenes en la definición de las políticas públicas y las estrategias de atención a las necesidades de este sector.
La Encuesta nacional de la juventud, 2007, detalla que un setenta y un por ciento (71%) de la población joven costarricense muestra un marcado interés en las actividades deportivas, culturales, de bien social, artísticas, ecológicas, entre otras; no obstante, la falta de acceso real a los espacios y de una infraestructura adecuada se convierten en limitantes para el desarrollo y la participación efectiva de la juventud.